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Control de ejecución de forjados
Carlos Gragera Garriga
Arquitecto Técnico.
Dentro del objetivo de mejorar la calidad de las obras que se construyen evitando en lo posible aquellos errores que pueden originar patologías de difícil solución, con las conocidas situaciones desagradables que se originan para todas las partes implicadas, ofrecemos a través de estas páginas, nuestra experiencia en el ámbito del control de ejecución, con especial incidencia en el área de estructuras, deseando que sea de utilidad para aquellos técnicos que estén dispuestos a perder unos minutos en la lectura de estos artículos.
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INTRODUCCIÓN
Si bien disponemos en la actualidad de una amplia normativa relacionada con la ejecución de las estructuras y en particular de los forjados, únicamente pretendemos exponer algunos detalles ó incidencias que a nuestro juicio, a veces pasan desapercibidos ó no se refuerza el control sobre los mismos.
ASPECTOS RELACIONADOS CON EL MONTAJE DE FORJADOS
Es importante destacar que disponemos en la actualidad, de la “Instrucción para el proyecto y la ejecución de forjados unidireccionales de hormigón estructural, realizados con elementos prefabricados (EFHE)” publicada en el BOE del día 6 de Agosto del año 2002, y en vigor desde Febrero del 2003. Esta normativa ha reemplazado a la anterior instrucción sobre forjados EF 96 y nos ofrece un importante abanico de herramientas para lograr un correcto diseño y ejecución de este elemento de la estructura.
Desde estas líneas sólo destacaremos que como documentación final de la obra, debe facilitarse entre otros , los resultados del control de ejecución realizado al forjado ( punto 3.2.g)
A continuación realizaremos algunos comentarios que estimamos ayudarán a realizar el control establecido en la instrucción de referencia.
ENTREGA Ó ENLACE DE VIGUETAS AL APOYO
Es conocido por todos en mayor ó menor grado, las distintas formas de enlazar las viguetas de un forjado al apoyo, sea éste último una viga ó un muro, las cuáles se describen en el artículo 21 de la nueva instrucción EFHE.
A pesar de ello, estimamos conveniente, por algunas patologías detectadas en construcción de viviendas, insistir en la importancia de ejecutar de forma correcta este punto crítico de la estructura, ya que una solución inadecuada puede originar problemas tan graves como la demolición parcial ó total de un forjado.
Incluso la nueva instrucción EFHE que mencionábamos anteriormente, a nuestro entender posee un error involuntario de representación gráfica, al introducir una vigueta pretensada dentro de una jácena plana, obligando a desplazar la armadura de montaje inferior, debilitando así el confinamiento del hormigón en esa zona. (dibujo 1)
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dibujo 1
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dibujo 2
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Esta solución suele admitirse en forjados sanitarios, ya que no interesa que la vigueta quede empotrada en el zuncho de atado sobre murete de carga, trabaja generalmente como unión articulada y no tiene ninguna incidencia en el comportamiento estructural del forjado; pero debe admitirse en una viga trabajando a flexión y que está soportando toda la carga de un paño.
A continuación nos permitirán los compañeros de mayor antigüedad en la profesión, ser reincidentes en un tema y con el convencimiento de que redundará en beneficio de quienes se inician en este mundo de la construcción:
En viguetas pretensadas (simple ó doble T) que no puedan introducirse en la jácena ó apoyarse en un muro, siempre debe colocarse una armadura de enlace con una longitud mínima de 10 cm. (dibujo 2). La longitud real deberá ser calculada según la instrucción.
Esta armadura es imprescindible para que el apoyo sea real, ya que de otra forma la vigueta queda virtualmente en el aire, desconectada del apoyo y al entrar en carga el forjado, aquella se irá desprendiendo hasta dejar inutilizado el forjado. (dibujo 3)
En vanos continuos es más práctico y de cara a la seguridad el colocar conectores longitudinales. (dibujo 4)
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dibujo 3
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dibujo 4
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En la fotografía 1, podemos observar el estado en que ha quedado un forjado después de que se desprendiera en su totalidad una vigueta simple T, sin armadura de conexión con el apoyo, con el agravante de que las bovedillas son inadmisibles en sus características geométricas.
En viguetas armadas, si bien el riesgo de desprendimiento es prácticamente nulo por la armadura de celosía, también es importante disponer de armadura de enlace en el caso de que no venga suministrada en el hormigón de la suela.
En este caso debemos controlar que la armadura de enlace se coloque en posición correcta según se indica en el dibujo 5.
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foto 1
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foto 2
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DISPOSICIÓN DE ARMADURAS PARA ABSORBER MOMENTOS NEGATIVOS
Viguetas
En diversas ocasiones nos hemos encontrado con forjados en los cuáles la armadura denominada “negativos”, en viguetas que apoyan en jácenas planas, se encuentra alejada del eje del soporte ó pilar del pórtico. (dibujo 6)
Atendiendo al artículo 7 de la nueva instrucción EFHE , se indica que “ la luz de cálculo de cada tramo de forjado se medirá en general entre ejes de los elementos de apoyo.
Cuando el forjado se apoye en vigas planas ó mixtas no centradas con los soportes, se tomará como eje el que pase por los centros de éstos.”
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dibujo 5
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dibujo 6
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De forma simplificada, si hemos calculado el forjado entre ejes de pilares, todos los esfuerzos están referidos a esos ejes, por lo que en un esquema idealizado, el momento máximo en el apoyo se encontrará en el eje del soporte, por lo que nuestra armadura para absorber dicho momento, como mínimo debe llegar a ese eje.
Lo correcto y usual es que la armadura que se dispone para absorber momentos negativos en una vigueta de forjado, llegue hasta el borde del forjado y quede perfectamente anclada con su patilla correspondiente. (dibujo 7)
Una pregunta muy frecuente en obra es la siguiente:
¿Se pueden colocar las barras de negativos sobre el mallazo de reparto de cargas?
Según el artículo 28 de la actual instrucción, Sí. Siempre que se respeten los recubrimientos mínimo establecidos en la instrucción EHE, por lo que la capa de compresión no podrá ser de 4 cm, sino mayor.
Preferentemente deben colocarse por debajo del mallazo.
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dibujo 7
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Jacenas de carga
Para finalizar deseamos co-mentar un fallo poco frecuente pero presente en algunas obras, y más específicamente en el hábito de algunas cuadrillas de subcontratistas.
Se trata de la colocación de la armadura para absorber momentos negativos por la cara exterior de los cercos. Adjuntamos la fotografía 2 como prueba de lo expresado.
Las posibles patologías que pueden originar este hecho están ligadas de forma directa y proporcional, al tamaño de los diámetros a colocar.
Supongamos que hemos calculado una viga de canto total 30 cm, en la que el canto útil es aproximadamente de 27 cm y con barras en momentos negativos de diámetro 20 mm. Si colocamos estas barras por la cara exterior de los cercos, manteniendo el canto total de 30 cm, nos obliga a reducir el tamaño de los cercos, con un canto útil de aproximadamente 24 cm. Evidentemente el funcionamiento mecánico de dicho elemento no guarda ninguna relación con los esfuerzos y deformaciones obtenidos en el cálculo original.
Las potenciales patologías a encontrarnos van desde flechas excesivas hasta fisuraciones por agotamiento de la sección útil.
Cercos
Por todos es conocido que se ha generalizado en las obras el suministro de ferralla elaborada y montada en taller, lo que reduce significativamente los errores de montaje en obra y de interpretación de planos.
De todos modos debemos tener cierta precaución en algunos detalles, ya que en el momento del montaje de las vigas de carga se suele modificar la disposición de los cercos para poder introducirla entre las esperas de los pilares.
El problema radica en que en muchos casos no se restituyen los cercos en su posición original, quedando agrupados entre sí y lejos de la zona de mayor esfuerzo a cortante.
Incluso en algunos casos, como los cercos vienen soldados de taller, se les deforma por los golpes recibidos ó directamente son arrancados de la viga.
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