REGULACIÓN LEGAL DE LA PROBLEMÁTICA DE LA CONTAMINACIÓN LUMÍNICA

LA PROTECCIÓN DEL CIELO

Las ciudades de todo el mundo están aquejadas por una enfermedad que se está extendiendo poco a poco y que se contagia fácilmente de una urbe a otra: es la llamada contaminación lumínica, y podríamos decir que el virus que la ocasiona es el progreso.

Juan Carlos Camacho Vega

Arquitecto Técnico

a existencia de lugares y zonas donde se consiga observar el cielo, sin que las luces de un pueblo o ciudad interfieran en la observación del firmamento, es cada vez más reducida. No hay localidad española que no esté afectada por este mal, para el cual ya existe una vacuna: regular el alumbrado público por algún texto normativo. De esta forma no solo se evitaría este efecto, sino que se conseguiría un considerable ahorro energético sin interferir en el desarrollo de las ciudades.

Las normas son redactadas por el Estado, las Comuni-dades Autónomas y los Ayun-tamientos, destacando sobre todo éstos últimos, ya que son los correspondientes servicios municipales los encargados de diseñar e instalar las luminarias en nuestras ciudades. Como consecuencia de esto sobre ellos recae el gasto del suministro de energía eléctrica necesario para la iluminación de las vías públicas, el cual se incrementará si se hace una mala elección del diseño de éstas.

En lo que respecta a las Comunidades Autónomas el primer paso lo ha dado la Generalitat de Cataluña aprobando, el 16 de mayo de 2001, la Ley que regula la contaminación lumínica en Cataluña. Este texto ha sido elaborado para mantener el cielo oscuro en esta región española. Desarrolla aspectos tales como diferentes tipos de situaciones y lugares a iluminar, diseño y tipo de luminarias, con el fin de evitar las emisiones de luz hacia el cielo. Hay que destacar en este caso la influencia del grupo Celfosc el cual ha presionado para que se consiguiera esta Ley. Este grupo es el mayor divulgador del problema de la contaminación lumínica, actuando principalmente en Internet.

Por otro lado y redactada por el Estado existe una Ley que regula la iluminación en las Islas Canarias. Esta se creó para mantener el cielo en condiciones de uso por la comunidad científica que trabaja en las Islas dedicándose principalmente a la cosmología, astronomía y demás ciencias del universo.

Debido a que el alumbrado público está regulado e instalado directamente por los Ayuntamientos, una de las mejores formas de controlar la luz desviada hacia el cielo es mediante Ordenanzas Munici-pales. Algunos ya lo han hecho, como son los casos de las ciudades de Córdoba, Burgos, Tenerife, Tárrega, etc. A diferencia de la mayoría de los Ayuntamientos españoles estas localidades ya han tomado cartas en el asunto, e intentan mejorar nuestra calidad de vida, ayudando al tan deseado ahorro energético. La importancia de estos textos -dejando a un lado otros aspectos como la forma y lugar de colocación de los diferentes puntos de luz- tiene que ver con el diseño de la propia luminaria y del tipo de lámpara a usar.

La eficacia de la soluciones adoptadas

Para la iluminación de las ciudades existen numerosos diseños de luminarias y de lámparas. Para la elección correcta de éstas se deben tener varios parámetros en cuenta, tales como orientación, difusor, tipo de lámpara, báculo, etc. Cada uno de estos factores influyen significativamente a la hora de evitar la contaminación lumínica.

Haciendo un pequeño resumen de los diferentes tipos de lámparas más comunes existentes en el mercado éstas se pueden clasificar en:

- Lámparas de Vapor de mercurio (V.M.)

- Lámparas de Vapor de sodio a alta presión (V.S.A.P)

- Lámparas de Vapor de sodio a baja presión (V.S.B.P)

- Lámparas de Halogenuros metálicos (H.M.)

Aunque existen más tipos, las anteriormente citadas son las más usadas en la iluminación de las vías públicas, teniendo cada una de ellas unas características propias que la hacen más útiles para cada caso concreto.

Los proyectores de Halogenuros Metálicos también se utilizan para la iluminación de viales observándose cómo el diseño de la luminaria derecha es más eficaz para evitar la emisión de luz hacia arriba

En el caso de las lámparas de vapor de mercurio la temperatura de color de la luz desprendida es alta y de escaso cromatismo, siendo una luz fría y no de buena calidad. Utilizan la radiación ultravioleta para mejorar su iluminación, siendo este hecho perjudicial para la observación astronómica, ya que interfieren con la que reciben los equipos. Por este motivo el uso de las lámparas de V.M. está regulado en la Isla de Tenerife y la Palma, lugares donde existen observatorios astronómicos. De la misma forma la potencia de este tipo de lámparas va entre los 50 y los 2000 w., siendo los flujos entre 1.800 lm y 120.000 lm. Las características de las lámparas de V.M. hacen de ella prescindible debido a la existencia de otros modelos más útiles, sin embargo no por ello deja de ser la más utilizada.

Las lámparas de halogenuros metálicos son muy parecidas en sus componentes a las de V.M. siendo básicamente lámparas de V.M. a alta presión. Simplemente la radiación ultravioleta emitida es bastante menor. Este tipo de lámpara es la utilizada en los proyectores de las instalaciones deportivas, aeropuertos, etc. Su consumo es elevado para la eficacia luminosa que posee. El mayor problema de la utilización de las lámparas de H.M. radica en el diseño de la luminaria y su posterior orientación.

Las lámparas de vapor de sodio son las de mejor aprovechamiento energético, sobre todo las de V.S.B.P., con una eficacia luminosa entre 100 y 200 lm/w. De la misma forma éstas son las más aconsejables para su uso siendo las de menor consumo energético. Las de V.S.A.P. tienen una eficacia luminosa entre 80 y 130 lm/w, obteniendo un rendimiento similar a las de V.M. pero con mayor calidad de iluminación.

Legislación vigente en España

La primera norma que reguló el problema de la contaminación lumínica fue la Ley 31/1988 del 31 octubre, sobre Protección de la Calidad Astronómica de los Observa-torios del Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC). Esta normativa protege al cielo de la Las Palmas y Tenerife, tanto de la contaminación radioeléctrica, contaminación lumínica, contaminación atmosférica y rutas aéreas. En esta isla se encuentran numerosos observatorios astronómicos, en los cuales participan gran número de científicos, tanto españoles como del resto del mundo, que necesitan de la gran calidad del cielo que ofrece las Islas Canarias para continuar con sus investigaciones. Pienso que sobre este lugar, que es uno de los mejores lugares de observación del mundo y que se encuentra en nuestro país, deberíamos tener una mayor conciencia sobre su protección.

Diferentes diseños de luminarias para viales donde se aprecia que el ángulo de emisión de la luz y la colocación de la lampara en la luminaria es importante para evitar la pérdida de luz hacia el cielo

Esta ley prohíbe y ordena una serie de usos y tipos de lámparas y luminarias entre las que se encuentran:

1. El apagado de la iluminación en monumentos, zonas recreativas y deportivas a partir de las 12 de la noche.

2. El alumbrado deberá evitar la emisión de luz por encima del horizonte.

3. Se utilizarán lámparas de Vapor de Sodio a Baja Presión (V.S.B.P.).

4. Se prohibirán las lámparas de Vapor de Mercurio (V.M.) ni Halogenuros Metá-licos (H.M.). Las lámparas de Vapor de Sodio de Alta Presión (V.S.A.P.) solo se usarán en zonas urbanas y con el correspondiente permiso.

5. La iluminación de las vías se reducirá a un tercio a partir de las doce de la noche.

6. Para los anuncios luminosos podrán usarse diferentes tipos de iluminación siempre que se apaguen a partir de las 12 de la noche.

Asimismo lo que se intenta regular con mayor hincapié es la luz emitida por la luminaria en su hemisferio superior, llamándose Flujo Hemisferio Superior (FHS).

Para cumplir las disposiciones de esta ley el Instituto Astrofísico de Canarias (IAC) ha creado la Oficina Técnica para la Protección de la Calidad del Cielo (OTPC). Ésta se dedica tanto a divulgar la problemática de la contaminación lumínica, como la protección del cielo al cual esta ley se refiere. Este organismo ha realizado ensayos sobre diversos diseños de luminarias con diferentes lámparas, obteniendo numerosos datos, estudiando cuales son las más idóneas para una mejor iluminación, según las características de la vía a iluminar.

Otro tipo de textos, incluso siendo más efectivos, se desarrollan en los Ayuntamientos y casi siempre son por iniciativa de grupos de astrónomos y ecologistas. Ordenanzas como la de Tenerife además de establecer parámetros como las distancias entre báculos, las disposiciones de estos en la vía, etc., en lo referente al tipo de lámparas, diseño de luminarias y demás aspectos que pueden influir en el aumento de la contaminación lumínica, se remite al IAC y a la OTPC.

Recomendaciones de la Oficina Técnica para la Protección del Cielo

En esta foto se puede observar como la luz de las farolas iluminan las copas de los árboles y un halo luminoso recorre la atmósferaLos textos redactados por el IAC sirven de guía para la redacción de Ordenanzas o cualquier otro tipo de normativa. Muchos de los Ayun-tamientos que poseen alguna Ordenanza reguladora de la contaminación lumínica se documentan en los textos de la OTPC partiendo de la Ley del Cielo, esta oficina regula la iluminación de las vías públicas dependiendo del uso que tengan, diferenciándolas en:

a) Alumbrado Vial. % FHS <0.2%

b) Alumbrado Peatonal. % FHS ≤ 1.5 %

c) Alumbrado solo peatonal. % FHS ≤ 2 %

d) Alumbrado Ornamental. % FHS < 5 %

El alumbrado vial es de los más utilizados usando grandes niveles de iluminación, no siempre aprovechando las máximas prestaciones. Este tipo de vía es usada por vehículos tanto para su circulación como para aparcamiento. Las luminarias que mejor se adaptan a esta vía son:

- Luminaria abierta (sin refractor) con lámpara en el interior de un reflector.

- Luminaria con cerramiento de vidrio plano transparente con lámpara en el interior de un reflector.

- Luminaria con cerramiento de vidrio curvo transparente con lámpara en el interior de un reflector.

Las lámparas que se deben usar serían las de vapor de sodio a alta presión (V.S.A.P.) y vapor de sodio a baja presión (V.S.B.P.).

Hay otros tipos de luminarias que se usan en la iluminación de viales, pero sobrepasan bastante el criterio de 0.2 % FHS. Estos son luminarias con cerramiento de plástico transparente y luminarias con cerramiento de plástico curvo translucido o granulado y vidrio prismático.

Los alumbrados peatonales son los que se colocan en zonas peatonales, plazas y jardines. También es posible el uso en lugares de interés social. Su FHS no superará el 1.5 %. Las luminarias utilizadas en este tipo de vía son las de tipo farol, siendo éstas de varios tipos. Fundamental-mente todos tienen los mismos componentes, tan sólo se diferenciarían en el lugar de colocación de éstos y en los materiales utilizados. Serían luminarias tipo farol con cerramientos laterales de plástico transparente y lámpara en el interior del reflector. Las diferentes modalidades radican en el cerramiento pudiendo ha-cerse de plástico translucido o granulado, pudiendo cambiar también la posición de la lámpara colocándose esta en posición vertical. Esta situación de la lámpara no es nada aconsejable ya que se consiguen un 34.9 % FHS. Colocando la lámpara en posición horizontal y en el interior de un reflector se consigue una reducción del FHS al 1 %. Se deben instalar a menos de 6 m de altura, de esta forma se consigue que la luz quede absorbida por las fachadas y la vegetación. El tipo de lámpara a utilizar son de V.S.A.P., V.S.B.P. y V.M. de potencias 100 w, 35 w y 125 w respectivamente. Para el caso de alumbrado solo peatonal puede aumentar al 2 %.

Las luminarias más usadas en las zonas peatonales son las de tipo globo siendo las que más derrochan luz. Abajo se puede observar la solución correcta para corregir dicho efectoEl alumbrado en zonas peatonales pertenecientes a conjuntos históricos y lugares que por sus características necesiten de iluminación ornamental se utilizarán luminarias del mismo tipo que la anterior, pero permitiéndose un FHS del 5 %.

Como se puede observar tan sólo con un cambio en el diseño del interior de la luminaria se pueden conseguir efectos importantes en la reducción de la contaminación lumínica. El gasto que produce este cambio se amortiza rápidamente en la factura del consumo eléctrico y no hace falta en muchos casos sustituir toda la luminaria sino tan sólo modificar el interior.

Hay que señalar que todas estas recomendaciones la OTPC las establece cuando existen observatorios astronómicos próximos y, por lo tanto, la luz influye en sus instrumentos. Pueden ser algo más permisibles para lugares donde no existan, pero sí podría ser lo ideal.

Sobre la problemática de la contaminación lumínica cada día hay más información en muy diferentes medios, tanto en artículos de revistas, periódicos, como reportajes de televisión, radio, etc. Aún así, el mayor medio divulgador de noticias sobre la contaminación lumínica ahora mismo es Internet, ya que numerosas son las asociaciones que se relacionan por este medio.

NORMATIVAS

- Ley 31/1988, de 31 de octubre, sobre protección de la Calidad Astronómica de los Observatorios del Instituto de Astrofísica de Canarias.
- REAL DECRETO 243/1992, de 13 de marzo, por el que se aprueba el Reglamento de la Ley 31/1988, de 31 de octubre, sobre protección de la Calidad Astronómica de los Observatorios del Instituto de Astrofísica de Canarias.

- LEY 6/2001, de 31 de mayo, de ordenación ambiental del alumbrado para la protección del medio nocturno en Cataluña.
- Ordenanza Municipal de Tàrrega (Lleida) para la protección del cielo oscuro.
- Ordenanza Municipal de Córdoba para la "Protección del cielo nocturno".
- Excmo. Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife. Normas técnicas de alumbrado público.
- Ordenanza Municipal que regula la ejecución de las instalaciones de alumbrado exterior (publico o privado) en la ciudad de Burgos.

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