NOTICIAS
/Nº 56
APRENDIENDO A TRABAJAR
Desde finales de 1995, fecha de la firma del convenio entre el COAAT y la EUAT, la revista APAREJADORES ha venido informando de la evolución de este innovador proyecto de colaboración entre ambas instituciones. Nacido con el objetivo fundamental de facilitar el acceso al mercado laboral y potenciar los conocimientos de los futuros profesionales sobre la realidad en la que deberán desarrollar su actividad, en un futuro no muy lejano, este proyecto se ha convertido en una experiencia pionera secundada por otros colegios y escuelas de similares características. En esta ocasión, queremos ahondar en este magnífico proyecto para reflejar las opiniones de los participantes, tanto a nivel profesional como universitario.
Esta ambiciosa iniciativa tuvo su origen en las reflexiones de Manuel Cervera, profesor de la asignatura de Construcción de Estructuras II en la EUAT, ante las dificultades para potenciar los conocimientos prácticos de sus alumnos en materia de construcción. La necesidad de conocer el proceso edificatorio in situ le llevó en un principio a organizar visitas voluntarias a determinadas obras. El éxito de estas actividades prácticas, y ante los problemas de masificación que se estaban empezando a sufrir en cada visita, le llevó a desarrollar la idea de fomentar la colaboración entre el COAAT y la EUAT, que culminó con la firma de este convenio a finales de 1995.
Desde este momento, el Colegio aporta profesionales voluntarios -no remunerados- que acogen como tutores a estudiantes de último curso de la carrera universitaria, durante un periodo mínimo de seis meses, ofreciendo desinteresadamente todos sus conocimientos tanto práctico-técnicos como humanos en tareas de construción. A lo largo del periodo de colaboración, los alumnos participan en distintos trabajos de gabinete -medición de proyectos, programación de obras, control de certificaciones y ensayos de materiales, etc...- sobre los que elaboran informes que entregan a su tutor como medida de control.Hasta la fecha, los objetivos de este proyecto se han cumplido ampliamente, hasta el extremo de que algunos estudiantes han permanecido trabajando con sus respectivos tutores profesionales una vez finalizada la carrera. De igual forma, las empresas constructoras están valorando este periodo de prácticas como experiencia real en obras a la hora de contratar nuevos profesionales.
LA VISIÓN DE ALGUNOS PROFESIONALES COLABORADORES
José María López Galera -responsable desde hace 10 años de la ejecución de las obras en Sevilla de la empresa Inmobiliaria Viapol S.A.- y Alfonso Sedeño Masot -desde finales de 1997 director técnico de la misma empresa- son dos de los profesionales que han colaborado desinteresadamente en este convenio. Para Alfonso Sedeño "son dos los motivos fundamentales que llevan al profesional a trabajar en esta iniciativa. De una parte, el compromiso de colaboración que todo profesional ha de tener con la Escuela en la que un día cursó sus estudios, que ahora le permiten como Arquitecto Técnico, ocupar un puesto de responsabilidad en el ámbito de la profesión. De otra, la oportunidad de conocer más de cerca a los que hoy son alumnos, pero muy pronto serán profesionales y compañeros." Este convenio sería, pues, una muestra más de que la Universidad actualmente, no se ha desligado totalmente del mundo profesional y empresarial, aunque sí es cierto que se ha alejado del ámbito de los profesionales y los empresarios, quizás por su excesiva dedicación a las labores de investigación".
A este proyecto, los alumnos suelen acudir desconociendo totalmente el mundo empresarial al que se enfrentarán en muy pocos meses para empezar a desarrollar su actividad profesional. "Pero no se trata exactamente de recuperar la figura del aprendiz -en opinión de José Mª López-, sino más bien de potenciar las prácticas regladas y del conocimiento del ámbito del trabajo antes de comenzar en el mismo".
Para Alfonso Sedeño, uno de los profesionales pioneros en el proyecto que vienen colaborando desde su inicio, "uno de los aspectos más interesantes es el conocimiento de las nuevas generaciones de profesionales y compañeros que llegan al mundo del trabajo con otra formación, otros conocimientos, e incluso otra mentalidad que la de los que ya llevamos algunos años ejerciendo". Nuestros compañeros nos explican que la labor del profesional en este proyecto consiste en marcar a los alumnos unos días y horas de trabajo, que ambos se obligan a cumplir, y unos contenidos que se van fijando en función del desarrollo de las prácticas y las apetencias de las materias que más les interesan a los alumnos. "Así los tutores intentamos adaptarnos a las demandas de los alumnos, aclarándoles dudas, explicándoles conceptos y ayudándoles a hacer los trabajos que todas las semanas se les encomiendan".Si bien las prácticas ofrecen unos conocimientos muy importantes para los alumnos, para José María López Galera "son insuficientes, pues el alumno necesita bastante más antes de incorporarse al desarrollo profesional de su actividad. En cualquier caso, a través de los profesionales, se le brinda la oportunidad de conocer las distintas actividades de las empresas del sector, lo que le ayuda en la decisión que en poco tiempo deberá adoptar y que determirará su futuro profesional".
LOS UNIVERSITARIOS, EL OTRO LADO DEL CONVENIO
Al otro lado del Convenio se encuentran los universitarios. Miguel Ángel Soto Patiño es uno de los estudiantes que realizó las prácticas el pasado año. Desde la pragmática, valora esta iniciativa como "una gran experiencia a nivel general, al ponerse a disposición de los alumnos que están a punto de ser profesionales un primer contacto con el mundo laboral." Para los futuros profesionales, el nivel de interés de las prácticas es tal que incluso ven viable su implantación como obligatorias dentro del plan de estudios, "dependiendo del número de alumnos y profesionales dispuestos a colaborar, puesto que la profesión del Arquitecto Técnico requiere mucho tiempo de dedicación y no todo el mundo puede permirtirse una colaboración de forma continua. Esto requeriría un gran compromiso por ambas partes."
En líneas generales los alumnos adscritos a este convenio tienen una excelente opinión de los profesionales que se ofrecen a colaborar en él. Éstos dedican parte de su tiempo "a la atención y formación de los alumnos de forma desinteresada, transmitiendo sus conocimientos, su metodología de trabajo y su experiencia durante todo el proceso a los que paradójicamente serán su futura competencia en muy pocos años". Descubren, además, facetas de la profesión hasta ahora desconocidas en el ambiente académico "Me sorprendió gratamente, la capacidad de gestión y la versatilidad que muestran los profesionales demostrando así la capacidad de los Arquitectos Técnicos y Aparejadores, preparados para realizar funciones muy diversas. También tuve la oportunidad, durante mi periodo de prácticas, de observar la importancia que tienen en el proceso constructivo las relaciones y el trato humano, que pueden traducirse en ventajas o inconvenientes".
En general los alumnos afirman que los trabajos encomendados, dependen mucho del tipo de obra que se escoja. Miguel Ángel Soto, se siente muy satisfecho de su elección, porque al tener dos tutores (Alfonso Sedeño y José María López), ha podido acceder a diversos temas, desde los específicos de la obra a otros como son las licencias, contratos, planes de seguridad y salud, etc. También están de acuerdo los alumnos en lo que se refiere al nivel de los profesionales que participan en el proyecto, y a la diversidad de obras que se ofrecen, lo que permite que cada alumno se decante por sus preferencias en tres grupos: nueva planta, de rehabilitación y aquellos trabajos relacionados con la administración.
Los informes que realizan los alumnos durante el período de prácticas, son también necesarios, para tener un documento de las actividades realizadas por los alumnos, ya que son un medio muy efectivo de poder reflejar las experiencias y trabajos que se van realizando durante el proceso.
Miguel Ángel Soto, aporta como sugerencia para este convenio, "el considerar la posibilidad de utilizar el material recopilado con finalidad didáctica en la EUAT, y así aparte de dar difusión al programa, podría resultar enriquecedor a otros alumnos por la disparidad de las obras que lo componen".
Este alumno, que ya ha finalizado sus estudios, es un claro ejemplo de lo que esta importante iniciativa va a dejar como herencia a los estudiantes que participaron en ella. "Seguro que yo también colaboraré como profesional, porque creo que es una iniciativa muy positiva que puede ayudar a los alumnos a punto de salir al mercado laboral, tanto en formación, como en toma de contacto con el mundo profesional".
En el pasado mes de julio se dió por terminado el Tercer Curso (98/99) de Prácticas en Obras de este Convenio. En estos momentos se están realizando los trámites necesarios, por parte del promotor, nuestro compañero Manuel Cer-vera Díaz, para iniciar el 4º Curso (99/00). Por ello, desde estas líneas queremos expresar el agradecimiento del Colegio a los profesionales que han colaborado en los cursos anteriores, animándoles a que sigan participando en esta gran labor de formación de nuestros futuros compañeros, labor que, no cabe duda, redundará en una mejor preparación de nuestro colectivo.Los colegiados que estén interesados en participar en el nuevo Curso 99/00 pueden ponerse en contacto con la Srta Inmaculada en las dependencias colegiales.
ALFONSO SEDEÑO NUEVO PRESIDENTE DE GAESCO |
Nuestro querido compañero Alfonso Sedeño Masot fue nombrado el
pasado día 27 de mayo Presidente de GAESCO, Asociación Empresarial Sevillana de
Constructores y Promotores de Obras. Hasta esta fecha, Alfonso Sedeño había desempeñado
el cargo de Presidente de la Asociación de Promotores.Titulado por la Escuela Universitaria de Arquitectura Técnica de Sevilla en el año 1972, comenzó su actividad laboral como jefe de obra en una importante empresa constructora hispano-alemana. Desde su cargo, coordinó distintas obras tanto en territorio nacional, fundamentalmente en Andalucía Occidental y Extremadura, como en el extranjero, en la República de Iraq. Experto en temas urbanísticos y gestión de suelo, desde hace 11 años ostenta el cargo de Director Técnico de un importante grupo inmobiliario sevillano. Desde estas páginas, queremos felicitar a nuestro compañero Alfonso, y desearle lo mejor en su nuevo cargo al frente de tan representativa institución. |