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EXCAVACIONES ARQUEOLÓGICAS UN NUEVO CAMPO EN LOS TRABAJOS PREVIOS

Carlos Jaén Toscano Arquitecto Técnico

 Las características históricas, etnológicas y antropológicas de nuestra comunidad autónoma, la riqueza de las culturas que a lo largo del tiempo se asentaron en ella ha dejado un legado en el subsuelo que a lo largo del tiempo y motivado por los continuos arrasamientos, desmontes y demoliciones, así como por la evolución de nuestros pueblos y ciudades sigue latente. Ciudades como Córdoba, Sevilla, Málaga, Antequera, Cádiz y un largo etcétera en toda la superficie de nuestra comunidad autónoma, encierran en el subsuelo restos arqueológicos de incalculable valor que han permanecido ocultos en el tiempo hasta que la evolución de los sistemas constructivos y la necesidad de la ocupación del subsuelo para usos anexos al residencial, sótanos para cocheras y trasteros, los han aflorado y sacado a luz.

Protección de corte de excavación con determinación de niveles estatigráficosANTECEDENTES

Cada vez es mas frecuente que en las revisiones de los Planes Generales de Ordenación Urbana, se acompañen de una Carta Arqueológica, donde se reflejan los restos encontrados y las zonas afectadas por posibles hallazgos estableciendo cautelas arqueológicas, bien mediante la obligación de realizar sondeos o prospecciones arqueológicas, o en su caso, excavaciones sistemáticas.

El conocimiento de los profesionales del ramo de la construcción de esta información es fundamental, pues de ella puede depender la viabilidad o no de las actuaciones previstas, así como que el estudio de costes este ajustado a la realidad, evitando de esta manera comenzar con un déficit difícilmente recuperable, no tanto económicamente como en la consecución de los objetivos del estudio de viabilidad.

Se abre por tanto un nuevo campo dentro del capitulo de TRABAJOS PREVIOS que por su singularidad merece mención aparte.

ASPECTOS LEGALES

Es el propio Reglamento de Actividades Arqueológicas, Decreto 32/1993 de 16 de Marzo el que al amparo de la ley 1/1991 de 3 de Julio de Patrimonio Histórico de Andalucía el que establece en su articulo 1 la clasificación de las actividades arqueológicas en las modalidades de:

Pero es en su articulo 3, apartado 1, donde establece que: "Para las excavaciones sistemáticas terrestres y las prospecciones con sondeos estatrigráficos terrestres, será necesaria la presencia en el equipo de un Arquitecto o Arquitecto Técnico con objeto de adoptar las oportunas medidas preventivas de conservación, tales como apeos, entibaciones, cerramientos, vallados, coberturas y cualesquiera otras que resulten necesarias".

La propia descripción de la actividad a desarrollar, establece la elección del técnico necesario, basado en la formación en cuanto a medidas de seguridad, organización y economía, resultando que este técnico no es sino el Arquitecto Técnico, reservando la actuación de los Arquitectos a las actividades que lleven aparejadas actuaciones de consolidación, formando parte del equipo de investigación, como establece también el reglamento de actividades arqueológicas en su articulo 3, apartado 2.

Esta claro por tanto que el desarrollo de la actividad profesional dentro de un equipo multidisciplinar y encaminado a la actividad arqueológica lo es en tanto en cuanto, somos especialistas en:

CONCEPTOS

Corte de excavación con determinación de niveles estatigráficosUna vez llegados a esta conclusión, el siguiente paso no es sino catalogar las actividades arqueológicas como un caso especial, yo apuntaría como muy especial, del capitulo de trabajos previos.

Pasemos por tanto a definir claramente los conceptos a los que hace referencia el Decreto cuando habla de excavaciones sistemáticas terrestres y prospecciones con sondeos estatrigraficos terrestres.

Se consideran excavaciones sistemáticas terrestres las realizadas en el tiempo (hasta 6 años), en yacimientos arqueológicos reconocidos y encaminados a la confirmación de los hallazgos existentes, diferenciándolos claramente de las prospecciones en que estas se realizan sobre zonas en las que el volumen de pequeños hallazgos en superficie hacen previsible la existencia de un yacimiento arqueológico, estableciéndose en este caso una excavación superficial en cuadriculas para delimitar la potencia en superficie del yacimiento y la realización de sondeos mediante catas arqueológicas en profundidad para su confirmación.

METODOLOGÍA

Llegados a este punto la relación profesional entre el Arqueólogo y el Arquitecto Técnico se transforma en un continuo fluir de información en ambos sentidos basados en la siguiente relación de preguntas: "Dime ¿qué quieres hacer? ¿Cuál es la metodología adecuada?", que conllevan las respuestas por parte del Arquitecto Técnico en cuanto a los medios auxiliares que se pueden utilizar para ejecutarlo, las medidas de seguridad que se deben adoptar y el coste económico de la operación, por el desglose de la actividad en mano de obra, materiales, maquinaria y medios auxiliares.

Es por tanto tan solo la adaptación de una excavación a cielo abierto a una determinada metodología en la que el tamaño máximo de maquinaria pasa por una minimáquina del tipo "bocat" y las herramientas van desde el pico y la pala, pasando por el ruillo, palaustre, paleta, cepillo, acabando en el bisturí.

De esta gama de medios auxiliares, la conclusión es que una excavación arqueológica es una excavación manual, realizada en tongadas de 20 centímetros de espesor, perfilado de paramentos verticales, cepillado, barrido, extracción manual, transporte interior con carga y transporte de material sobrante a vertedero.

La misma metodología de la operación da como resultado paramentos verticales perfectamente perfilados hasta limites insospechados para la metodología y costumbre de los procesos constructivos.

De esta descripción se deduce que el elemento principal de una excavación es la mano de obra auxiliar, y que de la destreza, coordinación de las labores a ejecutar y especialización del personal utilizado, depende en gran parte el resultado económico y el rendimiento de la excavación.

La metodología del procedimiento de excavación y su realización mediante tongadas de pequeño espesor, producen un perfilado de paramentos verticales que deja a la luz claramente las características del terreno y la tipología de capas estatigráficas, que determinaran en cada caso la realización de entibaciones ligeras, semicuajadas o cuajadas con la salvedad de que no se podrán realizar las entibaciones en tanto en cuanto no se haya procedido por parte de los dibujantes al levantado de los perfiles estatigráficos.

CONCLUSIÓN

Es por tanto que la conclusión a extraer de la adaptación del capitulo de trabajos previos al caso especifico de las excavaciones arqueológicas pasa por una organización exhaustiva del procedimiento, una programación pormenorizada de las tareas a realizar, una organización de los espacios y desplazamientos y una organización adecuada del personal, así como de las zonas de terreras y los medios auxiliares y mecánicos de las operaciones de carga y transporte de material sobrante a vertedero, sin descuidar dentro del capitulo económico una partida dedicada a material fungible, destinado al abono de material fotográfico, revelado y ejecución del documento memoria de excavación que deberá aportarse a la administración de la Con-sejería de Cultura para su aprobación, así como las medidas de seguridad a adoptar en la excavación arqueológica en evicción del deterioro de las misma entre el momento de la conclusión de los trabajos de excavación y el comienzo de las obras de edificación.

 

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