MONOGRÁFICO
/Nº 56
VANGUARDIA Y TRADICIÓN: EL CENTRO COMERCIAL NERVIÓN PLAZA EN SEVILLA
La manzana del Estadio del Sevilla FC en el barrio de Nervión era hasta hace poco un terreno baldío, alrededor del que iban surgiendo edificios de viviendas y oficinas, comercios y hoteles. Hoy se levanta en él un nuevo centro comercial, del que damos una breve reseña referida a los aspectos que más pueden interesar a nuestros lectores.
Alberto Donaire Rodríguez
Arquitecto
ANTECEDENTES
El Plan General de 1987 había previsto ordenar ese enclave, con la urbanización de los espacios libres en torno al Estadio y la construcción de un complejo terciario entre éste y la Avenida de Luis de Morales, que debía dejar un generoso acceso peatonal al campo de fútbol.
Los propietarios del suelo, que eran el Ayuntamiento de Sevilla y la empresa Construcciones y Contratas, promovieron conjuntamente el Plan Especial que debía desarrollar los objetivos del Plan General, y encargaron su redacción alArquitecto inglés James Stirling junto con el proyecto de la edificación. Stirling decidió colocar dos torres de oficinas de sesenta metros de alto a los lados del eje del Estadio, añadió otra torre más baja en la esquina de Eduardo Dato para alojar un hotel, y las unió con placas de una planta de locales comerciales. Debajo de todo el conjunto, un gran estacionamiento subterráneo. Las obras comenzaron con la construcción de la pantalla perimetral de los sótanos y el vaciado de su interior, pero se suspendieron en la primavera de 1991. Era patente que el conjunto no podría terminarse para la Exposición Universal, y además habían surgido serias dudas sobre la viabilidad económica del proyecto: no parecía que en la Sevilla posterior a la Expo fuera a haber demanda suficiente de oficinas de alto nivel, y desde luego era seguro que iban a sobrar hoteles. Así el enorme vaciado, oculto a la vista por la valla de obra, fue llenándose de agua, de vegetación espontánea y de mosquitos, ranas y pájaros.
Cuando Construcciones y Contratas pasó a formar parte del grupo FCC, la operación interrumpida del solar de Nervión tomó nuevo impulso. Ahora se optaba por dar primacía al uso comercial, que en el proyecto de Stirling era meramente marginal, y a considerar cualquier otro uso como complemento del comercio. En ese momento, 1994, se me encargó la modificación del Plan Especial y la redacción de un nuevo proyecto para el centro terciario.En el primero de estos cometidos, la modificación del Plan Especial, trabajé en el sentido que parecía más lógico, dada la experiencia anterior: todo proyecto sufre cambios de orientación durante su gestión, y no es bueno que el plan urbanístico sea como un contramolde del edificio; pues en tal caso, cualquier cambio acarreará la modificación del plan. Así pues, el Plan Especial que se redactó establecía los parámetros esenciales de la edificación y de los espacios libres para cumplir las exigencias del Plan General, dejando un margen de acción lo más amplio posible para que luego, en la fase de proyecto y sobre el conocimiento concreto de las necesidades y de los objetivos, pudiera decidirse la disposición, forma e imagen finales de los edificios. Así que nos limitamos a fijar unos límites absolutos y unas áreas de movimiento de la edificación, tanto en planta como en altura, cuidando especialmente de la dotación de espacios libres, accesos al Estadio y distancias de seguridad.
Nos pareció, desde una visión urbanística, que por muy singular que fuera el centro terciario no tenía por qué destacar en altura de los edificios de su entorno, que la silueta de la ciudad ya había sufrido en los últimos años la agresión de demasiadas construcciones altas. Así que, en el lugar de las altísimas torres de Stirling, dispusimos delante del Estadio una construcción relativamente más baja para el centro comercial, con tres plantas de altura máxima, y situamos un bloque de nueve plantas para otros usos dando frente principal a la avenida de Eduardo Dato. Este volumen jugaría compositivamente en simetría con los edificios de viviendas existentes al otro lado del centro comercial.
EL CENTRO COMERCIAL
Éramos conscientes, desde el comienzo del proyecto, de que éste no sería el resultado de una decisión inicial, sino que tendría que ir incorporando cambios para adaptarse a objetivos en contínua redefinición, seguramente incluso cuando la construcción ya estuviera en marcha. Afortunadamente, cuando todavía el proyecto estaba en sus comienzos FCC contrató los servicios de una empresa especializada en centros comerciales, la Sociedad de Centros Comerciales de España, que ha llevado con éxito la gestión y puesta en marcha del centro. La colaboración con los técnicos de esta sociedad permitió incorporar al proyecto aspectos que luego se revelaron importantes para el resultado final. De los 50.000 m2 edificables sobre rasante previstos en el Plan General, 32.000 m2 corresponderían al centro comercial y el resto al edificio de Eduardo Dato. Por debajo se construirían tres sótanos de aparcamiento y descarga, que sumaban otros 54.000 m2.
A diferencia de lo que ocurre con los edificios de grandes almacenes, un centro comercial no puede tener muchas plantas. En general, el público prefiere comprar al nivel de la calle; a lo sumo, consiente en subir una planta si el panorama es atractivo y se le dan facilidades; pero, a partir del segundo piso, el éxito comercial de una tienda es más que problemático. Se decidió en consecuencia que, de las tres plantas del centro, los comercios se situarían en las dos primeras y se reservaría la de más arriba a restaurantes y ocio.
Por otra parte, el centro comercial debe ser un todo continuo, no puede estar dividido en varios edificios si no se quiere que su identidad se diluya. Y aquí nos encontrábamos con que el pasaje público de 40 m de ancho que debía unir la avenida de Luis de Morales con la fachada del Estadio partiría en dos el conjunto comercial. Era, pues, esencial unir los dos cuerpos de edificación por su planta alta para que al menos en ese nivel la continuidad fuera real, y proyectar el espacio público central de modo que pudiera percibirse como parte del edificio. De ahí la traza circular que dimos al vacío, para que más que pasaje pareciera plaza o rotonda, y que lo cubriéramos además con toldos, un rasgo de tanta tradición en la ciudad, para aumentar la sensación de unidad al mantener siempre la plaza en sombra.
Las dos alas del centro comercial están recorridas por un hall o calle interior paralela a la avenida, que atraviesa la plaza y que sale también al exterior en el extremo norte. En cada ala, un sistema de ascensores y de rampas y escaleras mecánicas permiten el flujo de visitantes desde el aparcamiento hasta los distintos niveles del centro. Los distintos establecimientos abren al hall y, algunos, también a la avenida.Un rasgo importante del conjunto es la última planta, llamada planta de terrazas porque en buena parte queda descubierta a modo de calle o plaza elevada a la que abren los distintos establecimientos, los inicialmente previstos para ocio. Las terrazas se perciben como parte del espacio urbano; están en continuidad con el nivel de la calle, con la que se enlazan por escaleras mecánicas y escalinatas exteriores. En una etapa ya avanzada del proyecto surgió la posibilidad de que en la mayor parte de la planta de terrazas se instalara un multicines, y esto configuró definitivamente la volumetría del conjunto y definió su carácter, porque el cine vino a convertirse en el motor del centro. Una capacidad de cerca de cuatro mil quinientas localidades obligaba a revisar todas las circulaciones del conjunto y a reestructurar los itinerarios de evacuación. El centro adquirió entonces su fisonomía final.
El estacionamiento subterráneo, de algo más de 1.500 plazas, mereció un cuidado especial en el conjunto del proyecto. El Ayuntamiento obligó a que los accesos y salidas de vehículos estuvieran fuera de la avenida principal, con el lógico objeto de minimizar el impacto del tráfico sobre ella. Así que todas las bocas del sótano se llevaron a la parte de atras. Si se formaban colas en las entradas, sería en las calles secundarias y difícilmente llegarían a la avenida (el resultado ha sido bueno: el tráfico, intenso en los días punta, es sin embargo flúido). En el aparcamiento de automóviles, con cuatro carriles de acceso y otros cuatro de salida, las calles de maniobra se han diferenciado al máximo de las calles y rampas de entrada y salida, en las que la rapidez de movimiento y la fluidez son esenciales. Los camiones tienen accesos y recorrido independientes: siguen dentro del aparcamiento un camino recto, sin maniobras de giro, desde un extremo al otro del sótano, trayecto que comprende la rampa de bajada directa hasta el tercer sótano, la playa de descarga con capacidad para diez trailers simultáneos, y la rampa de salida. En la zona de descarga, cinco montacargas están a disposición de las tiendas para subir hasta ellas la mercancía, cuyos itinerarios de abastecimiento son en la mayor parte de su recorrido independientes de los espacios del público.
CARACTERÍSTICAS CONSTRUCTIVAS
La edificación para comercios y estacionamientos exige una considerable distancia entre los apoyos estructurales, para que los espacios comerciales sean razonablemente diáfanos y para que sea cómoda la maniobra de los vehículos en el interior del aparcamiento. La elección de una trama estructural adecuada fue una de las decisiones primeras del proyecto, cuyas luces se fijaron en 8.00 x 10.50 m para hacer compatibles las exigencias de los diferentes usos. Los pilares, situados en los vértices de esta trama, sostienen forjados reticulares casetonados, de 40 y 45 cm de canto según las sobrecargas.
Este concepto estructural se aplica básicamente a todo el conjunto, ajustando luego sus características a las necesidades de cada zona. Así, para el futuro edificio de Eduardo Dato, que finalmente contendrá oficinas y un hotel, se fijaron en principio luces menores: 8,00 m en general y 2,50 en las crujías de circulación. En la zona de maniobra de camiones se llega a los doce metros y en las salas de cine hay espacios diáfanos de 16,00 o de 21,00 m de luz, empleando grandes vigas de hormigón postensado y placas alveolares en los forjados de cubierta. Del mismo modo, la altura de los garajes (3,23 m) se duplica en la playa de camiones, pasa a ser de 5,44 m en los espacios comerciales y de hasta 9,00 m en los cines.
La altura de plantas sobre rasante desaconsejaba la adopción de sistemas convencionales de cerramiento. Era aquí más adecuada la solución de fachada metálica sujeta a una estructura secundaria de montantes verticales entre forjados para soportar las cargas de viento: la fachada es un sandwich de bandejas horizontales que contienen el aislamiento y se cierran con chapa grecada por el exterior. Este cerramiento general, bastante económico, se enriquece con un revestimiento de paneles de aluminio y resina en la fachada principal y en la plaza circular, cuyo acabado de metal brillante presta al edificio gran parte de su carácter.
El uso de los acabados metálicos, oscuros o claros, mates o brillantes, y siempre en distintos tonos de gris, deriva de una de las principales intenciones expresivas del proyecto, tanto en el exterior como en los interiores: que la construcción sea como el fondo neutro de un escenario donde deben destacar los escaparates de las tiendas, y donde el protagonismo corresponda a los visitantes. Toda la gama de materiales de acabado (desde los pavimentos y zócalos de granito a los paramentos y falsos techos de bandejas de aluminio, las barandillas y cajas de ascensores de vidrio y acero inoxidable) está elegida en coherencia con esa intención expresiva.En un edificio de estas características, las instalaciones juegan un papel esencial y es necesario un sistema inteligente para su gestión. El centro cuenta con un centro de control donde se realiza la gestión informatizada, entre otros, de los aspectos siguientes:
- Gestión de la seguridad: supervisión de accesos y espacios del público, conteo automático de las personas presentes en cada momento, etc.
- Gestión del aparcamiento: barreras de entrada y salida, cajeros automáticos, contabilidad, estadística, etc.
- Central de alarmas: recepción de señal de detectores y procesamiento de alarmas.
- Gestión de las instalaciones eléctrica y de climatización.
El saneamiento del centro, absolutamente convencional en la construcción sobre rasante, tiene algunas singularidades en los sótanos. En los garajes no entra el agua: la de los aseos se bombea arriba, y la limpieza se hace con máquinas que usan agua pero no la vierten. Pero hay que prever la eventualidad de una tormenta que desborde los cauces de las rampas, y además el agua del terreno filtra lenta y contínuamente a través de los muros de contención. La que se recoge en la cámara bufa de estos muros se canaliza a las gravas bajo la losa de cimentación. En cuanto al agua de inundación, los forjados de los sótanos tienen caida hacia el centro del edificio (aproximadamente bajo la plaza) para que el agua vaya hasta allí, caiga libremente de planta en planta por aberturas dejadas al efecto y, una vez recogida de las gravas por una red de drenes, llegue a una cámara de bombeo automático que previene la subpresión hidrostática en la losa.
La instalación eléctrica del centro tiene cierta complejidad, porque hay varias redes diferenciadas. La que alimenta las tiendas es convencional con su centro de transformación y su central de contadores para los distintos usuarios. Independiente es la acometida a los cines, que compran la energía en media tensión y la transforman en centro propio. Lo mismo ocurre con el aparcamiento y también con el centro comercial: la iluminación y climatización de los espacios comunes y la producción de agua fría para todas las tiendas se alimenta mediante una red con acometida a media tensión y transformación propia.
El centro, como ya se ha indicado, cuenta con una planta frigorífica para el acondicionamiento del aire de los espacios comunes. El agua enfriada se distribuye a grandes climatizadoras en cada parte del edificio. Otra planta diferente se encarga de enfriar el agua necesaria para cubrir las necesidades de climatización de las tiendas. Este agua, que debe llegar a cada tienda dentro de un intervalo de temperatura garantizado por el centro, es utilizada según las necesidades específicas de cada local. También se les garantiza aire primario para ventilación.
La ventilación del aparcamiento es una sistema al que se dedicó gran atención. Existen dos grandes pozos (36 m2 de sección total) de admisión de aire fresco desde la cubierta a las distintas cámaras de ventilación en los sótanos. En ellas, unos grandes ventiladores impulsan el aire a través de conductos al fondo de las líneas de plazas de estacionamiento. El aire así distribuido diluye y arrastra los gases nocivos. El sistema de detección de CO, no obstante, pone en marcha los ventiladores de extracción cuando la concentración alcanza un valor dado. Estos ventiladores, especiales para evacuar humos, realizan también el desenfumaje automático en caso de incendio.
EL PROCESO CONSTRUCTIVO
La construcción de los 54.000 m2 de garaje y los 32.000 m2 del centro comercial se realizó en 24 meses, de abril de 1996 a marzo de 1998, de los que los seis primeros estuvieron dedicados a la consolidación de los muros del sótano realizados para el proyecto anterior. FCC Construc-ción actuó como contratista principal, y se encomendó a Espelsa la realización de las instalaciones eléctricas, a Tecair Inter-nacional la climatización y las instalaciones hidráulicas, y Thyssen se adjudicó la instalación de los aparatos elevadores.
Una cuidadosa programación de los trabajos permitió una ejecución escalonada para los distintos oficios pudieran entrar tan pronto como fuera posible. En ciertos momentos se trabajaba ya en impermeabilización de cubiertas en un extremo mientras más allá se estaba todavía en la estructura del sótano. Pero no hay programación que evite las prisas y los nervios de última hora, sobre todo cuando al mismo tiempo que los constructores del edificio están trabajando las contratas que realizan la instalación interior de cada establecimiento.
Quizá merezca la pena hacer mención de las operaciones previas relacionadas con la construcción heredada de la etapa anterior. Aparte del hecho de que el proyecto tuvo que adaptarse a la forma y dimensiones del vaso del sótano de Stirling, que no resultaba económico alterar, había que desecar la laguna que se había formado en él -el agua alcanzaba 4 m de altura. Y era también necesario conocer el estado del muro pantalla, en particular los anclajes que lo mantenían en pié, para que los sucesivos estados de tensión que se produjeran en el proceso constructivo no comprometieran su estabilidad. Los ensayos que se realizaron dieron como resultado que los anclajes, de 100 T de capacidad por unidad, se habían destensado solamente de un 5 a un 10% en cinco años, pero tenían un margen de seguridad muy estrecho: los alambres de los torones empezaban a saltar cuando el gato hidráulico aumentaba la tracción a sólo 115 T.
Se hizo pues un estudio de las solicitaciones y esfuerzos en las pantallas en cada etapa de la secuencia constructiva, hasta que finalmente la estructura de los sótanos acodalara el vaso, y se resolvió proceder del siguiente modo: achicar primeramente 2 m de altura del agua acumulada y construir una berma o banqueta de pedraplén de 2,50 m al pié de los muros; la berma, además de sustituir el empuje del agua evacuada, que había estado contribuyendo a la estabilidad del muro servía de camino de rodadura de las máquinas necesarias para la operación siguiente, la de añadir una segunda hilera de anclajes por debajo de los existentes; achicar luego el agua restante; retirar el pedraplén y continuar el vaciado de tierras hasta el nivel requerido por la profundidad de los sótanos; construir la losa de cimentación, de 1,25 m de espesor, e inmediatamente la estructura de pilares y forjados de las tres plantas de garaje. Para hacer efectivo el acodalamiento de los muros, las juntas de dilatación de forjados en estas tres plantas se rellenaron de mortero especial sin retracción.
FICHA TECNICA
CENTRO COMERCIAL NERVIÓN PLAZA
Avda. Luis de Morales, Sevilla.
PROMUEVE
- REAL BETIS BALOMPIE S.A.D. TEGASA
- PROYECTO
- A.G.C. Y ASOCIADOS S.A.FICHA TÉCNICA
PROMOTORES
Aparcamiento subterráneo: Ayuntamiento de Sevilla y FCC Inmobiliaria.
Centro Comercial: FCC Inmobiliaria.
Delegado de FCC Inmobiliaria: Santiago Jorquera Delgado. Arquitecto Técnico
Director Técnico: Francisco Latorre Perales. Arquitecto Técnico
Urbanización del sector: Ayuntamiento de Sevilla y FCC Inmobiliaria.- PROYECTO
Arquitecto: Alberto Donaire Rodríguez.
Arquitecto colaborador: José Ignacio Salcedo Gómez.
Estructura: Eduardo Martínez Moya, Arquitecto, y Servicios Técnicos de FCC.
Instalaciones: Etinsa Alejandro Barbosa Morón y Antonio Alcón García, Ing. Industriales- Presupuestos: Rafael Romero Moragas y Lorenzo Hernández de Ayala, Arquitectos Técnicos
DIRECCION FACULTATIVA
Arquitectos: Alberto Donaire Rodríguez y José Ignacio Salcedo Gómez.
Arquitectos Técnicos: Rafael Sánchez Alcalá, Agustín Morente de Tomás, Lorenzo Hernández de Ayala.
- CONSTRUCCIÓN
FCC Construcción.
Jefe del Departamento de Obra: Ángel Saenz Luna. Arquitecto Técnico
Jefes de obra: Luis Teño Saenz, Florencio Vázquez Vázquez. Arquitectos Técnicos
Jefe de Producción: Julio A. Esteban de la Fuente. Arquitecto Técnico
Instalaciones eléctricas: ESPELSA
Instalaciones hidráulicas y climatización: Tecair Internacional
Aparatos elevadores: THYSSEN
Control de Calidad: Vorsevi S.A.