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RESTAURACIÓN EXTERIOR DE LA IGLESIA DE SANTA ANA. ALGODONALES (Cádiz)

Francisco Javier Blasco López. Arquitecto Técnico.

En primer lugar, se preguntarán ustedes, ante el título de este artículo, el porqué la restauración de una iglesia de la provincia de Cádiz en la revista del Colegio Oficial de Aparejadores de Sevilla. Yo podría responderles, que se trata de una revista de gran difusión y prestigio entre nuestra profesión a nivel nacional y que puede tener interés para otras obras de restauración que se pudieran acometer en la provincia, sobre todo en lo referente al tratamiento de las Policromías. Podría añadir además, que si la dirección de esta obra, en vez de habérseme encomendado a través de la Delegación de la Consejería de Cultura de Cádiz en el presente (1994/1996), se me hubiera encomendado en el siglo XVIII, habría sido a través de la Iglesia de Sevilla, que a mediados de ese siglo era una de las más importantes y más ricas del país.

Antecedentes

Santa Ana antes de la restauración Santa Ana después de la Restauración

Algodonales y el Gastor pertenecían a la jurisdicción de Zahara, que a su vez pertenecía a la Iglesia de Sevilla, como ya se ha descrito. Poco a poco, se fueron emancipando de sus jurisdicciones, debido sobre todo al incremento de las rentas eclesiásticas (variables según las cosechas) y por la distancia a la que se hallaban pueblos y aldeas de las parroquias. El aumento demográfico era otro factor a tener en cuenta, ya que se decía (según documentos de la época) que en Algodonales en 1620 la iglesia era estrecha y no cabían en ella los vecinos por lo que convenía agrandarla construyendo un crucero en la capilla mayor. Por ello, Diego López Bueno tuvo que hacer nuevas trazas.

El 28 de enero de 1761, Pedro de Silva, por tener esta población 800 vecinos (2400 habitantes), proponía ampliarlo. Además, los frecuentes terremotos y los agentes atmosféricos que dañaban los edificios aceleraban los procesos restauratoriosde las Iglesias.

Según el estudio realizado sobre otros documentosde la época, las nevadas afectaban al enlucido de cal existente.Según otros, referidos a los materiales, conocemos las maderas utilizadas  para la construcción. La provincia de Cádiz era deficitaria en buenos árboles madereros, predominando en la sierra de Grazalema  el alcornoque, el algarrobo, el quejigo y en las tierras más altas el pinsapo. Los pinsapos son parecidos a los abetos de los alpes, encontrándose entre los 1000 y1500 m. de altitud. Su madera tiene el inconveniente dealabearse durante el secado. En ocasiones, para algunas ampliaciones y restauraciones, se trajeron pinos del segura y pino flandes de los almacenesde Sevilla y, en otras, fueron comprados en Jerez.

De Sevilla se llevaron los azulejos para revestir los chapiteles, cúpulas, remates, etc. Las tejas procedían de Morón, Utrera y Montellano. La solería de los Templos, por aquella época, era generalmente de ladrillos. En  Algodonales se soló con losas de Génova.

Los exteriores y la torre se deben a Antonio de Figueroa, Maestro mayor de obras del Arzobispado. También intervino José Álvarez, Maestro mayor de obras de los señores Dean y Cabildo. No estaba muy claro que fue lo que esta Iglesia debe a uno y a   otro, pero parece ser que el exterior y la torre se deben a Figueroa y el interior a Álvarez.

Análisis de daños

Los principales daños que afectaban a esta iglesia de Santa Ana eran:

Así mismo, se comprobó la existencia de una plaga de termes (reticuletermis lucífugus rossi) , que se trasladan subterráneamente por su carácter lucífugo (huyen de la luz por carecer de pigmentación en la piel). De ahí sus galerías entre la viga y la tablazón. Se habían trasladado desde el suelo utilizando grietas de la sillería entre el ladrillo y el revoco. Por eso,  para combatir estas plagas se crearon barreras venenosas,mediante inyecciones en los muro y cabezas de viga que no se desmontaron, siendo igualmente importante la consolidación de los revocos al muro. El tratamiento contra éstas, se realizó con fenolesclorados, sales de cobre, etc., productos insolubles en agua, lo que garantiza su persistencia en la madera y un alto punto de ebullición, lo que asegura la penetración de los principios activos en la madera.

Las cubiertas, conservadas en su forma y material originarios, pero deterioradas y afectadas por reparaciones provisionales, se recuperarony acabaron de la forma tradicional, esto es, reponiendo el maderamen roto o faltante y protegiendo la totalidad con tratamiento para la humedad (bitumencombinado con fibras minerales y vegetales saturadas a altas temperaturasdel tipo Onduline) y ataques biológicos ya descritos.

Patologías superficiales Actuación en la interrelación fábrica-revestimiento

Quiero centrar este apartado en las actuaciones llevadasa cabo sobre los paramentos exteriores, al considerar que las intervenciones realizadas sobre cubiertas, tanto en su viguería como en su cubrición,están abundantemente descritas en diversos artículos referentesa restauraciones similares dirigidos a éstos conceptos. Dentro de esta actuación exterior, me referiré tan solo a la preparacióncon policromía, ya que el resto del paramento se picó y limpió aplicándosele posteriormente un revestimiento igual al primitivo,con mortero de cal grasa en dos capas: una de base y otra consistente en un fino pigmentado en masa, practicándose un esgrafiado de sillarescon elementos punzantes sobre enlucidos en fresco. Su primitiva existencia se entrevelaba en algunas zonas de los paramentos externos.

Se reconocieron las cenefas polícromas que rodeaban el perímetro del templo en tres niveles. Un primer nivel superior,sobre la cúpula; un segundo nivel medio, coincidente con las arquerías; y un tercero inferior a unos 8 m.de altura, bajo las cornisas de las naves y torre. En general el estado de conservación del revestimiento era bastante bueno, aunque puntualmente aparecían grietas que habían traspasado la película de preparación (revoco) y el color, provocando el desprendimiento de éstas. Estas grietas habían f iltrado la humedad, acelerando el proceso de degradación de la obra. Esto originó la migración de sales al exterior formando un velo blanquecino que impedía apreciar con claridad el valor tonalde la obra. Se comprobó que las policromías que aúnexistían, estaban realizadas con técnicas al fresco, donde intervenían tres tonalidades principales: óxido de hierro,blanco de cal y negro.

Estado de conservación del soporte. (Revoco)

Se compone de un mortero de cal y arena, que presentabala adición de pequeñas piedras aparecidas a la vista al desgastarse o desprenderse la película de color. Se observaban también gran cantidad de caliches. Se trataba de un mortero continuo, ya que no se detectaron uniones de las diversas jornadas. Se identificaron numerosas reparaciones de mortero Éstas se realizaron utilizando cemento blanco, aplicado en una sola capa dura y bien adherida al muro, cubriendo en numerosas ocasiones el original. El principal problema que presentaba la preparación, era la falta de adhesión al soporte. Se detectaron grandes abolsados con peligro de desprendimiento, aparte de los ya desprendidos. Todos éstos huecos habían servido para acomodo de multitud de insectos y huevos, proliferando en las zonas de mayor combate de la humedad hongos, líquenes y plantas que causaban cuarteados y levantamientos.

Sobre la fachada principal, se deducía la existenciade dibujos y pinturas. Esta había sido la zona más repintada de todo el monumento.

Limpieza superficial

Tras comprobar la estabilidad del revoco, se procedió a la consolidación del mismo. La operación de limpieza consistió en la eliminación del polvo sobre la superficie del conjunto pictórico,con cepillo de cerdas vegetales, enjuagando la superficie con agua sinpresión. Se utilizó además un aspirador para extraer restos orgánicos acumulados en los diferentes estratos y se limpiaron todas las eflorescencias salinas.

Consolidación del soporte

Una vez limpia la superficie a tratar, se procedióa la consolidación del estrato de preparación, localizando previamente las zonas abolsadas. Para ello, se trabajó de arriba hacia abajo de dos formas diferentes.

1.- Si no existían fisuras o faltas de soporte, se practicaron una serie de perforaciones con taladro manual cuya profundidad sobre el mortero oscilaba entre los 2 ó 3 cm. aproximadamente. Éstas perforaciones se realizaron por parejas (arriba y abajo), dependiendo la distancia entre ambas del grado de adherencia entre los estratos del soporte y el grado de absorción del mismo. A continuación, se procedió al inyectado con agua y alcohol diluido al 50% con el fin de humedecer bien la zona a tratar y eliminar los restos de polvo y caliches, aplicándose posteriormente el consolidante, consistente en una disolución acuosa de Primal Ac 33 (resina acrílica termoplástica) en concentraciones que variaron entre un 5 y un 10% con carga de sulfato cálcico.

2.- Si existían fisuras, se aprovecharon las mismas para la inyección del consolidante. En ambos caso, el consolidantese aplicó con jeringuilla o con perilla de goma.

Reintegración del soporte y reintegración cromática

Mansarda de la nave central restauradaÉsta operación consistió en el relleno de las zonas donde había desaparecido el mortero original. Para ello se empleó un mortero de composición similar al original, humedeciendo bien antes la zona a tratar con esponja y saturando por capilaridad. Posteriormente, se realizó la reintegración cromática analizando previamente los pigmentos, para asegurar con exactitud sobre cuáles fueron los usados originalmente. La paleta empleada correspondía a rojos, amarillos-ocres, dorados (muy poco), blancos y negros. Éstos últimos también fueron encontrados en las lineas esgrafiadas de separación cromática y en la cenefa inferior. Para la preparación de los colores empleados, (óxidos de hierro encal y grasa) originariamente realizados con un emulgente orgánico,se sustituyó éste por uno de tipo polimérico, más seguro que los orgánicos antiguos. Por último, y por la situación exterior de la obra, se procedió a su protección mediante una disolución de una resina acrílica diluida en disolvente nitrocelulósico en una concentración del 5% (Paraloid B-72),aplicándose mediante pulverizador.

Equipo Facultativo

 

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